Electrocaquetá
le apuesta a la modernización
con tecnología de punta
Electrocaquetá le apuesta a la modernización con tecnología de punta
Hoy el sistema es supervisado en tiempo real, lo que reduce las horas sin servicio y agiliza la reconexión del fluido eléctrico cuando se presentan fallas. 21 subestaciones, inversión en nuevas tecnologías y una nueva línea de interconexión aseguran el futuro energético del Caquetá.
Con Luis Enrique Trujillo López como Gerente General de Electrocaquetá, el sistema eléctrico del departamento atraviesa un proceso de transformación sin precedentes; así lo afirma Jaime Zapata Franco, gerente de Distribución de la empresa al explicar cómo se ha logrado modernizar gran parte de sus subestaciones, incorporar tecnologías de telecontrol, garantizar reservas de equipos estratégicos y preparar el terreno para lo que califican como el “proyecto bandera”: Una nueva línea de interconexión de 115 kV que será decisiva para el futuro energético y económico del Caquetá.
Subestaciones, columna vertebral del sistema
El Caquetá recibe energía en 115.000 voltios, que al llegar a las subestaciones se transforma en 34.500 voltios para ser distribuida a municipios, inspecciones y veredas. En la actualidad la empresa dispone de 21 Subestaciones operativas, todas ellas conectadas a un centro de control que permite operación remota.
En Florencia, tres subestaciones (Centro, Ciudadela y La Gloria) garantizan el suministro a 80.000 usuarios; la Subestación Centro, con seis circuitos de distribución, abastece cerca del 65% de la ciudad, mientras que las otras dos cubren el 35% restante.
En San Vicente del Caguán, segundo municipio en consumo donde se concentran de 30.000 usuarios (el 15% del sistema eléctrico), la empresa ejecuta la remodelación total de su subestación, que quedará lista en diciembre como infraestructura de punta.
El alcance territorial se extiende mucho más allá: líneas de 160 kilómetros en 34 kV llegan hasta la Macarena (Meta) abasteciendo inspecciones como Delicias, Cristalina y Lozada; en esa zona, la electrificadora ya tiene presencia con una subestación y usuarios completamente normalizados.
En las áreas rurales, el servicio llega a 4.000 usuarios, y en Putumayo se atienden sectores como Mecaya (Puerto Leguízamo) y parte de Puerto Guzmán, interconectados desde Curillo y Solita.
Inversión histórica: En tres años
Entre 2023 y 2025, la empresa ejecutó inversiones, la mayoría destinadas a modernizar subestaciones, comprar transformadores de potencia y adecuar infraestructura. Cada subestación renovada ha requerido inversiones en tecnología.
Entre las obras más significativas están La Montañita, Ciudadela (Florencia), Puerto Rico, Belén, Albania y San Antonio de Getuchá; esta última, estratégica porque alimenta a Milán, Campoalegre. Además, la Electrificadora adquirió nuevos transformadores de potencia en Puerto Rico, San Vicente, El Doncello y El Paujil duplicando la capacidad de transformación y dejando proyectadas esas subestaciones para los próximos 25 años, con potencial de soportar industria y agroindustria.
Tecnología y operación remota
Electrocaquetá cuenta ya con 146 elementos telecontrolados; desde el centro de control, operadores disponibles las 24 horas pueden maniobrar remotamente circuitos, identificar fallas y restablecer suministro “con solo un botón”.
“Ya no dependemos únicamente del electricista en moto con pértiga y fusible”, señala Zapata Franco; “hoy el sistema es supervisado en tiempo real, lo que reduce las horas sin servicio y agiliza la reconexión tras fallas”, sostiene.
Propósitos
A pesar de los avances, la red sigue siendo vulnerable a fenómenos naturales; baste recordar que en la última semana de agosto de 2025 un evento climatológico derribó árboles y techos sobre las redes, sacando de operación casi el 50% del sistema. La recuperación se logró “en orden prudencial”, gracias al telecontrol y la disponibilidad de equipos de reserva.
La empresa también fortaleció la seguridad física de las subestaciones. En Belén, por ejemplo, antes ingresaban incluso pelotas a las instalaciones, lo que representaba un riesgo; hoy, con muros y cerramientos, ese tipo de peligros se eliminó.
El proyecto de bandera
El mayor reto está en la capacidad de ingreso de energía; la actual línea presenta limitaciones y, según Zapata, sin una segunda línea de interconexión de 115 kv “no habrá futuro ni desarrollo”. La empresa ya adelantó tres estudios técnicos y la Gerencia General, en cabeza de Luis Enrique Trujillo, lo impulsa como proyecto estratégico inmediato. Con esta nueva infraestructura se asegurará la energía necesaria para masificar industria y agroindustria en el departamento.
Un factor determinante ha sido la consolidación financiera; hoy la Electrificadora “tiene nombre” y honra sus compromisos. El talento humano también crece; cada vez hay más ingenieros eléctricos Caqueteños formados y un relevo generacional en camino para sostener el nivel técnico alcanzado, destaca el Gerente de Distribución.
Una línea más
Con 127.000 usuarios atendidos, 21 subestaciones operativas, 146 elementos telecontrolados y una inversión en tecnología, ElectroCaquetá ha logrado ponerse a la altura del estándar nacional.
Sin embargo, el crecimiento del departamento y su potencial agroindustrial dependen de una obra mayor: la nueva línea de interconexión de 115 kv, cuya concreción será la llave para garantizar el futuro energético del Caquetá, complementa Jaime Zapata Franco. “La necesidad de la línea es inmediata”, resume; “si no tenemos nueva línea, no tendremos futuro, no tendremos desarrollo”, esta infraestructura es esencial para enfrentar los desafíos energéticos venideros.
ElectroCaquetá avanza en una transformación sin precedentes, modernizando su infraestructura eléctrica, fortaleciendo la operación remota y proyectando el desarrollo energético del departamento. La nueva línea de interconexión de 115 kv se perfila como el eje estratégico para garantizar la expansión industrial y la seguridad energética en el Caquetá.